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LA
VISITA DE DIOS
Era un brahmán muy piadoso. Al despertarse cada mañana
tomaba su baño ritual y se dirigía al templo con su ofrenda.
Repetía su culto tres veces al día. Un día rezo
con todo fervor: “Señor, ya ves que yo vengo a tu casa
todos los días... ¿Por qué no vienes tú
a la mía?”. A lo que Dios le respondió: “Mañana
iré a tu casa”.
Aquel hombre, en el colmo de su dicha, limpió y adornó
su casa. Puso guirnaldas en la puerta y preparó la mesa con una
suculenta comida. Todo estaba a punto para recibir a Dios. Por la mañana,
un niño vagabundo vio a través de la ventana aquellos
manjares y pidió algo para saciar su hambre. Furioso el brahmán
ante tal pretensión, lo despachó diciendo: “¿Cómo
te atreves a pedir lo que está preparado para Dios?”. Pero
Dios no llegaba todavía. Continuando su espera, ve entrar a un
mendigo pidiendo limosna. Rápidamente lo echa y limpia los rastros
de las pisadas del mendigo. Por la tarde sigue esperando la llegada
de Dios. Sólo aparece un peregrino que pide descansar un rato
en el banco frente a su casa: “¡Imposible, este banco está
reservado para Dios!”. Al día siguiente, al presentar la
ofrenda de la mañana, el brahmán se queja a Dios entre
lágrimas: “¿Señor, por qué no viniste
a mi casa como me habías prometido?”. Entonces una voz
respondió: “Fui tres veces y las tres me rechazaste”.
CUENTO DE LA INDIA
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La
Asociación en marcha
¡FELIZ AÑO 2001!
Nuestra Asociación intenta, cada día con más entusiasmo,
convertirse en un espacio de convivencia y solidaridad, donde los anhelos
y los sentimientos de todos puedan encontrar su cauce de expresión
más favorable e idóneo. El Nuevo Año nos proporciona
una buena ocasión para profundizar en todos estos objetivos,
individual y colectivamente.
Desde este boletín informativo, la Asociación "San
Juan Macías" desea a todos sus asociados paz, bienestar
y amor. Queremos que las personas que añoran su patria y su familia
encuentren entre nosotros acogida y afecto, de modo que el trabajo,
para ellos, no sea solamente una exigencia en tierra extraña,
sino sobre todo una participación en los recursos que la sociedad
ofrece.
A los socios que nos ayudan, como colaboradores y amigos, con sus ofertas
de empleo y otras aportaciones, les transmitimos nuestro más
ferviente deseo de felicidad y nuestro más afectuoso agradecimiento.
Sin ellos, nuestra Asociación no podría atender a quien
necesita trabajo y asistencia material y humana.
Durante el año 2001, nuestras posibilidades de ayuda y convivencia
se verán favorecidas por la inauguración de un local de
encuentro donde las reuniones colectivas y el asesoramiento individual
se desarrollarán en un ambiente más propicio. Esto nos
obliga a reconocer el favor de los poderes públicos y compromete
todavía más nuestra responsabilidad dentro de la Asociación.
Este local, que posiblemente nos será cedido en Marzo, exigirá
un nuevo esfuerzo y solicitud de ayuda puesto que será necesario
acondicionarlo por completo.
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