San Juan Macías            Logo de la Asociación
Nº7
I Trimestre-2001
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LA VISITA DE DIOS

Era un brahmán muy piadoso. Al despertarse cada mañana tomaba su baño ritual y se dirigía al templo con su ofrenda. Repetía su culto tres veces al día. Un día rezo con todo fervor: “Señor, ya ves que yo vengo a tu casa todos los días... ¿Por qué no vienes tú a la mía?”. A lo que Dios le respondió: “Mañana iré a tu casa”.
Aquel hombre, en el colmo de su dicha, limpió y adornó su casa. Puso guirnaldas en la puerta y preparó la mesa con una suculenta comida. Todo estaba a punto para recibir a Dios. Por la mañana, un niño vagabundo vio a través de la ventana aquellos manjares y pidió algo para saciar su hambre. Furioso el brahmán ante tal pretensión, lo despachó diciendo: “¿Cómo te atreves a pedir lo que está preparado para Dios?”. Pero Dios no llegaba todavía. Continuando su espera, ve entrar a un mendigo pidiendo limosna. Rápidamente lo echa y limpia los rastros de las pisadas del mendigo. Por la tarde sigue esperando la llegada de Dios. Sólo aparece un peregrino que pide descansar un rato en el banco frente a su casa: “¡Imposible, este banco está reservado para Dios!”. Al día siguiente, al presentar la ofrenda de la mañana, el brahmán se queja a Dios entre lágrimas: “¿Señor, por qué no viniste a mi casa como me habías prometido?”. Entonces una voz respondió: “Fui tres veces y las tres me rechazaste”.


CUENTO DE LA INDIA


 La Asociación en marcha

¡FELIZ AÑO 2001!

Nuestra Asociación intenta, cada día con más entusiasmo, convertirse en un espacio de convivencia y solidaridad, donde los anhelos y los sentimientos de todos puedan encontrar su cauce de expresión más favorable e idóneo. El Nuevo Año nos proporciona una buena ocasión para profundizar en todos estos objetivos, individual y colectivamente.

Desde este boletín informativo, la Asociación "San Juan Macías" desea a todos sus asociados paz, bienestar y amor. Queremos que las personas que añoran su patria y su familia encuentren entre nosotros acogida y afecto, de modo que el trabajo, para ellos, no sea solamente una exigencia en tierra extraña, sino sobre todo una participación en los recursos que la sociedad ofrece.

A los socios que nos ayudan, como colaboradores y amigos, con sus ofertas de empleo y otras aportaciones, les transmitimos nuestro más ferviente deseo de felicidad y nuestro más afectuoso agradecimiento. Sin ellos, nuestra Asociación no podría atender a quien necesita trabajo y asistencia material y humana.

Durante el año 2001, nuestras posibilidades de ayuda y convivencia se verán favorecidas por la inauguración de un local de encuentro donde las reuniones colectivas y el asesoramiento individual se desarrollarán en un ambiente más propicio. Esto nos obliga a reconocer el favor de los poderes públicos y compromete todavía más nuestra responsabilidad dentro de la Asociación. Este local, que posiblemente nos será cedido en Marzo, exigirá un nuevo esfuerzo y solicitud de ayuda puesto que será necesario acondicionarlo por completo.


 
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