Nº5      II Trimestre-2000   Pág. 2
ASJUM
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 Importan los demás

La portería de fray Juan Macías, como la enfermería de fray Martín en el convento grande del Rosario, eran las instituciones más cualificadas de Lima en asistencia social.

La condición de emigrante que durante diecisiete años caracterizó la personalidad de Juan Macías, la propia experiencia del hambre, de la soledad y del desarraigo que él viviera desde los veinte hasta los treinta y siete años en su azaroso peregrinar por tierras de España y América, agudizaron su sensibilidad hacia las necesidades humanas más primarias como el alimento, el vestido y el cobijo. Añadida y superpuesta a estas circunstancias la convicción cristiana del amor al prójimo, y más al necesitado, el resultado fue el establecimiento de su refectorio para pobres y otros mil modos de beneficencia que practicó.

En la vida de Juan Macías se integran sucesivamente dos estilos de encarnación cristiana: el laico que vive el modo más cercano al evangelio —la pobreza— compartiendo la propia condición de los humildes, formando parte de ellos, repartiendo sus escasos ingresos entre los más pobres que él, y el religioso que, dejándolo todo por amor al reino de Dios, sigue a Jesucristo por el camino de los consejos evangélicos.

Unió a su contemplación íntima el compromiso práctico que su fe le exigía de cara a los demás.

JOSÉ LUIS GAGO, O.P.

 
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